Título original: Sunshine
País: Hungría, Canadá, Alemania, Austria
Dirección: István Szabó
Guión: István Szabó y Israel Horovitz
Género: Drama histórico
Reparto: Ralph Fiennes, Rosemary Harris, Rachel Weisz, Jennifer Ehle, William Hurt, Molly Parker
Idioma: Inglés con subtítulos en Español
-----------------------
---------------------
RESEÑA EN EL CAFÉ
Sunshine es un ambicioso drama histórico dirigido por el reconocido cineasta húngaro István Szabó, que sigue la trayectoria de tres generaciones de una familia judía —los Sonnenschein, más tarde llamados Sors— desde finales del siglo XIX hasta el régimen comunista en Hungría tras la Segunda Guerra Mundial. La película combina el destino individual y colectivo para ilustrar la brutal fragilidad de la identidad, el amor y la lealtad en tiempos de convulsiones políticas.
Contexto histórico y político
Szabó, quien ya había abordado temas similares en obras como Mephisto, traza aquí un panorama impresionante de la historia centroeuropea: el Imperio Austrohúngaro, la Primera Guerra Mundial, el antisemitismo interbélico, el ascenso del fascismo, el Holocausto y el régimen comunista. Sunshine ofrece una lección de historia viva, mostrando cómo las grandes transformaciones afectan íntimamente a las familias y sus sueños.
La persecución de los Sonnenschein refleja, en forma casi didáctica pero sensible, la tragedia del siglo XX: la necesidad de adaptarse, renunciar al propio nombre, a la religión, a las raíces, para sobrevivir en sistemas que prometían igualdad y justicia pero operaban sobre la base de la exclusión.
Trama y personajes
La estructura narrativa sigue una línea generacional clásica: tres protagonistas, todos interpretados por Ralph Fiennes, lo que intensifica el sentimiento de herencia trágica y repetición histórica. La primera generación, representada por Ignatz Sonnenschein, es la de la esperanza en el progreso legal; la segunda, Adam Sors, aspira a la gloria deportiva y sufre la represión nazi; la tercera, Ivan Sors, se enfrenta a las desilusiones del socialismo.
El reparto de apoyo, incluyendo a Rosemary Harris y Rachel Weisz, aporta capas de humanidad a un relato ya cargado de simbolismo. Las mujeres de la familia, aunque más periféricas en términos de acción, son anclas morales que sobreviven a través del tiempo.
Diálogo y estilo
Szabó maneja un tono sobrio, casi elegíaco. Los diálogos son más funcionales que brillantes, pero eso permite que la historia respire a través de las imágenes: fiestas familiares, juicios políticos, entrenamientos de esgrima o cenas tensas llenas de silencios pesados. La fotografía de Lajos Koltai aporta una textura nostálgica, casi táctil, que baña toda la película en una luz melancólica, coherente con su título: Sunshine como la luz perdida de una época dorada que nunca fue.
La duración (casi tres horas) puede resultar exigente, pero responde a la magnitud épica de lo narrado.
Reflexión sobre el cine político
Sunshine es, en esencia, una meditación sobre cómo los sistemas políticos —por más diversos que sean— a menudo trituran las aspiraciones individuales. No es casual que el apellido Sonnenschein (luz del sol) se vea sustituido por Sors (destino en húngaro). La película sugiere que, bajo cada régimen, el destino humano parece condenado a repetirse si no se reconocen las raíces propias y se defiende una memoria crítica.
Szabó logra una rara hazaña: combinar la escala íntima de una saga familiar con el vasto telón de fondo de la historia del siglo XX, sin perder la emoción genuina ni la complejidad moral.
Conclusión
Sunshine es una obra de gran ambición histórica y emocional, que exige paciencia al espectador, pero recompensa con una experiencia profunda y conmovedora. Es cine político en su forma más pura: una exploración del ser humano atrapado entre la historia y su deseo de ser libre.
Julio César Pisón
Café Mientras Tanto
#cine #films #Sunshine
#cafemientrastanto #juliopison