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Mi casa en París (2014)

 Título Original: My Old Lady
Francia
Dirección: Israel Horovitz
Idioma: Doblada al Español

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RESEÑA
Herencias emocionales: vivir con los fantasmas.

Una herencia nunca es solo un objeto o una propiedad. En Mi casa en París (2014), ópera prima del dramaturgo Israel Horovitz, la herencia es un campo minado de deudas afectivas, silencios acumulados y verdades postergadas. La película, basada en la propia obra teatral de Horovitz, nos enfrenta con esa idea amarga de que lo que se transmite de generación en generación no son únicamente bienes, sino dolores mal cicatrizados.

Mathias (Kevin Kline), un hombre estadounidense en decadencia, llega a París con la esperanza de vender el apartamento que acaba de heredar de su padre. Pero descubre que la vivienda está ocupada por Mathilde (una espléndida Maggie Smith), una anciana francesa que vive bajo el sistema de viager: el nuevo propietario no puede tomar posesión hasta que el inquilino fallezca. Esta situación absurda y típicamente francesa, que en otro tono habría servido para una comedia de enredos, se convierte aquí en la excusa perfecta para desplegar una tragedia familiar en sordina.

La casa, como en tantas películas sobre la memoria, se convierte en personaje: los muros de ese lugar señorial guardan secretos, cartas no escritas, fotos desvaídas. Horovitz convierte la narrativa en una confrontación silenciosa entre dos tiempos: el de la generación de Mathilde, marcada por la discreción, la culpa y el amor vivido en las sombras; y el de Mathias, arrastrando los residuos de una infancia marcada por la ausencia y el rencor. Entre ellos, Chloé (Kristin Scott Thomas), hija de Mathilde, pone voz a una rabia soterrada que ha sido el idioma de su vida entera.

Aunque el film no puede evitar ciertos lugares comunes del cine de reconciliación tardía, se sostiene con firmeza gracias a sus actores. Kevin Kline transita con matices la amargura y la ironía, y Maggie Smith ofrece una interpretación conmovedora, de esas que ocultan tempestades bajo la cortesía. La dirección es contenida, casi teatral, y le da aire al texto para que los silencios digan lo que las palabras apenas insinúan.

En el fondo, Mi casa en París habla de algo que todos intuimos: que ningún hogar es del todo nuevo. Siempre llegamos a lugares ya habitados por los recuerdos de otros, por los errores de quienes vinieron antes. Y que vivir, en definitiva, es aprender a habitar con esos fantasmas sin dejar que nos roben el presente.

"Las casas de ensueño, a menudo, guardan una tristeza inconfesable. En ellas, el eco del tiempo se niega a avanzar, preso en su propia hermosura."


Julio César Pisón
Café Mientras Tanto

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Título: Mi casa en París (2014)
Título original: My Old Lady
País: Francia
Dirección: Israel Horovitz
Guion: Israel Horovitz (basado en su obra teatral)
Género: Drama
Reparto: Maggie Smith, Kevin Kline, Kristin Scott Thomas